lunes 21 de septiembre de 2009
Bienvenidos
Exposición abierta hasta 30 de Noviembre. Los esperamos!!
He aquí una instancia para pensar la fotografía desde el lugar de las ficciones. Esta consigna abre la pregunta: ¿hay alguna fotografía sin ficción? Nos damos la posibilidad de situarnos en estrategias de representación carentes de la intención de registro documentalista, carentes del intento de Verdad.
Este encuentro apunta a una fotografía que se piensa y se discute. Construyendo nuevos espacios y trabajando con el relato de lo invisible a partir de aquello que expone.
Las posturas frente un medio objetualizador y omnipresente, van desde una mirada sugerente de la banalidad de las imágenes, como a un entendimiento de un nuevo receptor, de nuevas categorías.
“Ficciones” opera desde el trabajo en talleres presenciales y la participación en ponencias o presentaciones. Invita a reflexionar activamente sobre la capacidad proyectiva de la imagen fotográfica ¿Cuál es el soporte de estos nuevos universos, dónde se ubican? ¿En dónde habitan nuestras fotografías?
Por último, en este espacio se encontrarán realizadores, usuarios, teóricos y amantes de la fotografía. Es un espacio de encuentro, una instancia colectiva para salir de atrás del visor de nuestra cámara y poder compartir otras visiones.
Organización de la jornada:
En la mañana se organizan workshop previa acreditación gratuita vía e-mail.
Al mediodía Lunch. Música en vivo
En la tarde Ponencias. Devolución de los trabajos realizados en los workshops.
Cierre con inauguración de muestra con trabajos de los exponentes.
Se brindará transporte desde la ciudad de Maldonado y Punta del Este a todos los acreditados.
Dirección de proyecto: Ignacio Rodríguez.
Ficciones Encuentro internacional de fotografía
Ficciones: Encuentro internacional de fotografía
domingo 20 de septiembre de 2009
Transporte hacia el Encuentro
Transporte previa confirmación
Hacia los workshop:
7:45hs desde Terminal Punta del este
8:00 hs. desde Terminal Maldonado (anden 1)
Hacia las ponencias:
11:45 hs desde Terminal Punta del este
12:00 hs desde Terminal Maldonado (anden 1)
Regreso desde la Fundación:
Servicio 19:30
Servicio 20:00
sábado 19 de septiembre de 2009
Preguntas Frecuentes
¿Tiene costo asistir a Ficciones?
No la entrada es libre y gratuita
¿Debo acreditarme para asistir?
Solamente para los workshop en la mañana; para las ponencias y visitar las exposiciones se puede asistir sin previa acreditación.
¿Cómo llego a la Fundación Pablo Atchugarry?
Para los acreditados a los workshop hay traslado desde Maldonado.
Si no puedes ir directamente hasta Ruta 104 Km 4,500 • El Chorro • Manantiales • Maldonado • Tel.: [598] 042 - 77 55 63
http://fundacionpabloatchugarry.com/Ubicacion/Ubicacion.html
No la entrada es libre y gratuita
¿Debo acreditarme para asistir?
Solamente para los workshop en la mañana; para las ponencias y visitar las exposiciones se puede asistir sin previa acreditación.
¿Cómo llego a la Fundación Pablo Atchugarry?
Para los acreditados a los workshop hay traslado desde Maldonado.
Si no puedes ir directamente hasta Ruta 104 Km 4,500 • El Chorro • Manantiales • Maldonado • Tel.: [598] 042 - 77 55 63
http://fundacionpabloatchugarry.com/Ubicacion/Ubicacion.html
Entrevista a Verónica Ballestrini
Cuéntanos algo de tu relación con la fotografía
Mi relación con la fotografía nació de una forma inusual.
Nunca me intereso la practica fotográfica de forma particular. Me había formado como pintora y estaba en el fin de un ciclo, dejando de pintar después de nueve años.
Vi unas fotos de formato placa y quise sacar fotos con ese resultado en cuanto cualidad de imagen.
La maquina de placa fue lo primero que compre, luego una de 35mm.
Sacaba fotos pero la verdad es que no sabia por que lo hacia y para que había comprado las maquinas, fue simple propensión a hacerlo. Luego de un tiempo cuando comencé a ver a mis fotos como posibles obras es que entendí, que lo que se había cerrado con la pintura era mi rol como única proveedora de la obra. La fotografía era la otredad lo incomprendido. La representación de un afuera crudo en una escena intima.
¿Y cómo se vincula tu trabajo con la temática del encuentro?
En relación al concepto de ficción, creo que hay una puesta en acto en todas las disciplinas del arte. Pero en la fotografía se vuelve mas controversial, porque la fotografía es en si misma una mimesis de la realidad, un doble de algo que esta sucediendo fuera de si misma, el tema es que pasa dentro de la fotografía con ese “plagio” o doble de escena. Y cual es la conciencia de ese fenómeno de la que uno es parte como artista
También creo que el elemento de verosimilitud que conlleva la fotografía en muchos fotógrafos actúa de manera engañosa, engaño conceptual que pervive mucho en parte del concepto de fotografía documental.
Pero los engaños también forman parte sustancial del arte. Por lo que podría decirse que la fotografía provee de nuevas metodologías y nuevas concepciones sobre la experiencia de nuestra percepción de la realidad y en esa nueva “ realidad “ también se incluye el campo del arte.
“lo real” siempre estará vinculado a la practica fotográfica como dialéctica abierta y como fantasma.
Mi obra esta atravesada por esa tensión. O a lo sumo mi concepción de la fotografía lo esta. Se que mi experiencia de la realidad y de las personas actúa en un campo diferente que el del registro físico. Pero me interesa superponerlos, ensamblarlos en la obra, porque se corresponden.
En esa distancia o intersección estoy yo como artista. Eligiendo las correspondencias y creando espacios de unión .Muchas veces en lo inconexo es donde hay mayor correspondencia, y las distancias siempre varían como la experiencia. Creo que en los artistas mas conceptuales que trabajan con la fotografía y el video este constante juego con lo real les suma radicalidad, provocándonos una sensación de extrañeza ante lo conocido.
Desconocer lo que uno conoce creo que es un gran merito como artista.
¿Puedes darnos un adelanto de tu propuesta para “Ficciones”?
Voy a presentar la obra:
Registros del sueño. Lucas. 1 de abril. 5:.00 a 7:30 AM.
(Serie de fotografías tomadas a Lucas mientras dormía, de 5:00 a las 7:30 AM)
En esta obra entra en juego un factor de frecuencia y tiempo. Y la falta de presencia conciente del retratado.
La mayoría de los cambios son producidos por mis propios movimientos al realizar las tomas, buscar los encuadres, descubrir los objetos a través de los cambios de luz.
Editar y organizar la edición. Hay una sublimación estética, estrictamente de forma.
Se disponen elementos que apuntan a algo que la obra ni define ni establece, pero que es capaz de sostener desde lo puramente perceptivo como posible analogía con el campo onírico. Estas fotos apuntan al vaciamiento de la imagen como contenedora argumental de la obra. Y refuerza su inmanencia en la pura visualidad. Es una obra que no se esfuerza por discernir y si en reforzar una arbitrariedad conciente y desbordante en su aprehensión visual.
Nuestra cultura ha masificado los medios fotográficos a niveles antes inimaginables ¿Cómo te sitúas dentro del mundo de la fotografía? ¿Cuál es tu postura como fotógrafo/a?
La masificación del medio fotográfico creo que genera un fenómeno de redundancia que tiende a insensibilizar.
La redundancia es un fenómeno de alta asimilación, por eso hay un registro estético, de encuadre, de pose, muy estandarizado, se ve mucho en el facebook, fotolog, etc. Donde hay fotografías casi idénticas.
Esta estandarización tiende a vaciar la imagen. Como lo hace también la industria de consumo dentro del “mercado del arte”.
El mercado quiere revalidad muchas corrientes”estéticas” como obra de arte.
Lo importante es ser consecuentes con nuestra propia experiencia de la imagen y ver en profundidad de que consiste realmente eso que se nos esta mostrando.
En mi caso la fotografía esta sostenida en un contexto .No soy una fotógrafa de foto instantánea. Me interesa la investigación .La idea de hacer de la foto algo que con lleve a una instancia que exceda la imagen que salga de su ensimismamiento. Para mi la fotografía es una puerta de salida de la imagen.
http://www.veronicaballestrini.com.ar
Mi relación con la fotografía nació de una forma inusual.
Nunca me intereso la practica fotográfica de forma particular. Me había formado como pintora y estaba en el fin de un ciclo, dejando de pintar después de nueve años.
Vi unas fotos de formato placa y quise sacar fotos con ese resultado en cuanto cualidad de imagen.
La maquina de placa fue lo primero que compre, luego una de 35mm.
Sacaba fotos pero la verdad es que no sabia por que lo hacia y para que había comprado las maquinas, fue simple propensión a hacerlo. Luego de un tiempo cuando comencé a ver a mis fotos como posibles obras es que entendí, que lo que se había cerrado con la pintura era mi rol como única proveedora de la obra. La fotografía era la otredad lo incomprendido. La representación de un afuera crudo en una escena intima.
¿Y cómo se vincula tu trabajo con la temática del encuentro?
En relación al concepto de ficción, creo que hay una puesta en acto en todas las disciplinas del arte. Pero en la fotografía se vuelve mas controversial, porque la fotografía es en si misma una mimesis de la realidad, un doble de algo que esta sucediendo fuera de si misma, el tema es que pasa dentro de la fotografía con ese “plagio” o doble de escena. Y cual es la conciencia de ese fenómeno de la que uno es parte como artista
También creo que el elemento de verosimilitud que conlleva la fotografía en muchos fotógrafos actúa de manera engañosa, engaño conceptual que pervive mucho en parte del concepto de fotografía documental.
Pero los engaños también forman parte sustancial del arte. Por lo que podría decirse que la fotografía provee de nuevas metodologías y nuevas concepciones sobre la experiencia de nuestra percepción de la realidad y en esa nueva “ realidad “ también se incluye el campo del arte.
“lo real” siempre estará vinculado a la practica fotográfica como dialéctica abierta y como fantasma.
Mi obra esta atravesada por esa tensión. O a lo sumo mi concepción de la fotografía lo esta. Se que mi experiencia de la realidad y de las personas actúa en un campo diferente que el del registro físico. Pero me interesa superponerlos, ensamblarlos en la obra, porque se corresponden.
En esa distancia o intersección estoy yo como artista. Eligiendo las correspondencias y creando espacios de unión .Muchas veces en lo inconexo es donde hay mayor correspondencia, y las distancias siempre varían como la experiencia. Creo que en los artistas mas conceptuales que trabajan con la fotografía y el video este constante juego con lo real les suma radicalidad, provocándonos una sensación de extrañeza ante lo conocido.
Desconocer lo que uno conoce creo que es un gran merito como artista.
¿Puedes darnos un adelanto de tu propuesta para “Ficciones”?
Voy a presentar la obra:
Registros del sueño. Lucas. 1 de abril. 5:.00 a 7:30 AM.
(Serie de fotografías tomadas a Lucas mientras dormía, de 5:00 a las 7:30 AM)
En esta obra entra en juego un factor de frecuencia y tiempo. Y la falta de presencia conciente del retratado.
La mayoría de los cambios son producidos por mis propios movimientos al realizar las tomas, buscar los encuadres, descubrir los objetos a través de los cambios de luz.
Editar y organizar la edición. Hay una sublimación estética, estrictamente de forma.
Se disponen elementos que apuntan a algo que la obra ni define ni establece, pero que es capaz de sostener desde lo puramente perceptivo como posible analogía con el campo onírico. Estas fotos apuntan al vaciamiento de la imagen como contenedora argumental de la obra. Y refuerza su inmanencia en la pura visualidad. Es una obra que no se esfuerza por discernir y si en reforzar una arbitrariedad conciente y desbordante en su aprehensión visual.
Nuestra cultura ha masificado los medios fotográficos a niveles antes inimaginables ¿Cómo te sitúas dentro del mundo de la fotografía? ¿Cuál es tu postura como fotógrafo/a?
La masificación del medio fotográfico creo que genera un fenómeno de redundancia que tiende a insensibilizar.
La redundancia es un fenómeno de alta asimilación, por eso hay un registro estético, de encuadre, de pose, muy estandarizado, se ve mucho en el facebook, fotolog, etc. Donde hay fotografías casi idénticas.
Esta estandarización tiende a vaciar la imagen. Como lo hace también la industria de consumo dentro del “mercado del arte”.
El mercado quiere revalidad muchas corrientes”estéticas” como obra de arte.
Lo importante es ser consecuentes con nuestra propia experiencia de la imagen y ver en profundidad de que consiste realmente eso que se nos esta mostrando.
En mi caso la fotografía esta sostenida en un contexto .No soy una fotógrafa de foto instantánea. Me interesa la investigación .La idea de hacer de la foto algo que con lleve a una instancia que exceda la imagen que salga de su ensimismamiento. Para mi la fotografía es una puerta de salida de la imagen.
http://www.veronicaballestrini.com.ar
viernes 18 de septiembre de 2009
Entrevista a Julieta Anaut (ARG)
Inaugurando esta sección de entrevistas con los participantes de FICCIONES, presentamos en este caso a la artista argentina Julieta Anaut, quién presentará una ponencia y nos acercará a su trabajo.
Cuéntanos algo de tu relación con la fotografía
Mi relación con la fotografía es algo experimental y con intento de fusionarla con otras disciplinas de las artes plásticas, pues mi formación comienza por la pintura, el grabado y el arte textil. Así los procesos digitales, el collage y el fotomontaje me permiten conectar estas técnicas a la fotografía.De esta manera puedo crear obras que combinan lo natural y lo artificial, con una estética entre fotográfica y pictórica, en las que la confección del vestuario y la puesta en escena son tan importantes como la postproducción de la toma.
Este proceso de creación lo vivo como algo muy intimo y personal, generalmente el personaje soy yo misma, y si bien hablo de situaciones que me inquietan personalmente usando además mi propio cuerpo, no se trata de un autorretrato, sino de un intento de representar personajes que narran historias, en las que no sólo yo, sino también el público puede sentirse identificado.
¿Y cómo se vincula tu trabajo con las Ficciones que están en juego en este encuentro?
Extraño la relación estrecha con la naturaleza y siento cierta melancolía de los rituales que en otras épocas han existido y hoy en nuestra sociedad no logro encontrar, entonces invento mis propias ceremonias. Construyo situaciones como parte de este juego, para reencontrarme con esa naturaleza, aquí, entre tantos edificios.
La idea se basa en darle un nuevo significado a través de lo visual y también desde lo literario, a la recreación y descontextualización de historias legendarias y religiosas de diferentes culturas primitivas, creando imágenes que puedan tener una identidad en sí mismas, trascendiendo su época y marco histórico y convirtiéndose en una suma de extractos de lo que fueron alguna vez.
Estos espacios irreales, personajes arquetípicos e iconografías religiosas fueron seleccionados por ofrecer rituales a diferentes deidades que tienen como único centro a la naturaleza. Son reinterpretados con el fin de crear un universo mitológico propio y de libre asociación, que narre un reencuentro con la esencia natural del ser humano, su relación con el entorno original y los elementos simbólicos que se han ido conformando a lo largo de la historia.
Así tomando relatos y creencias del pasado, puedo encontrar una fuerza motora que los describa como ficciones de hoy, y dejen su esencia primitiva y nostálgica apenas, como un elemento más de lo que se puede aprender, conocer y describir las relaciones actuales no sólo entre personas, sino también de los hombres y mujeres con su hábitat, tanto natural como construido.
¿Puedes darnos un adelanto de tu propuesta para “Ficciones”?
Mi propuesta es presentar obras de dos de mis series fotográficas: Ofrendas y Destierro del mar, trabajos que además han sido complementados con video-performances.
En la serie Ofrendas, me invento en fotografías como una figura coronada de pájaros, crecida de un agua que alimenta a peces y hasta he tenido cuerpo de enredadera, como una mujer en constante mutación, ser que genera vida en un despertar o florecer, que deviene en frutos o semillas. Estas creaciones son elementos gestuales o simbólicos de una relación con el entorno: frente a una gran ciudad que cubre esa tierra y ese cielo, adornada de mis pequeñas construcciones de materiales frágiles. Sostengo ramas de plástico o flores de tela, que recuerdan a las verdaderas, esas que están lejanas, las mismas que en este ritual son adoradas.
En la serie Destierro del mar, me presento contenida en una suerte de escenarios buscados a través de la cámara, actúo como materia de mi propia creación, ofreciendo mi cuerpo al personaje que nació como una sirena, expulsada de su hábitat, arrojada a su suerte y a vagar como una integrante de dos mundos. Una historia que muestra como lo natural, el agua y el cuerpo parecen haberse convertido en elementos de leyenda, en una ficción, como si hoy tan sólo fueran fantasías propias de cuentos de hadas. Destierro del mar es un retrato presente de esa sensación concreta que brota de la piel e intenta un recorrido desde lo impuesto hasta lo natural, desde la “evolución” a lo primario.
Nuestra cultura ha masificado los medios fotográficos a niveles antes inimaginables ¿Cómo te sitúas dentro del mundo de la fotografía? ¿Cuál es tu postura como fotógrafo/a?
Situada en un momento donde necesitamos reconsiderar quienes fuimos para poder comprender quienes somos ahora, comienzo una búsqueda en la que el mito y lo contemporáneo se unen. En tiempos de velocidades infinitas, de naturaleza literalmente muerta, de ausencias calificadas, en una época donde justamente la fotografía y la manipulación digital abundan, con no tan buenas intenciones, intento en mis creaciones, no sólo con la personificación, sino también con el fotomontaje, concretar mis universos fantásticos en medio de esta realidad. Soy, por ejemplo, la Ofelia de Shakespeare, o Millais, coronada de hierbas, que río abajo abre sus manos en un gesto de ofrenda y suelta sus trofeos vegetales; También puedo ser una sirena perdida, que intenta entregar un símbolo de amor y tregua a un sitio ajeno, remoto y sin la calma de su punto de partida. O represento una costurera que, en esta actividad tradicionalmente femenina, cotidiana y doméstica, oculta otro hechizo, pues en la mitología el tejido es una poderosa metáfora de la creación del mundo: se hilan las hebras del destino y del tiempo, entre sus manos. Hoy, conocedora de esta fuerza interior me propongo crear ríos, montañas y árboles, un sueño profundo de inventar bosques entre edificios.
Julieta Anaut
jueves 17 de septiembre de 2009
Entrevista a Mónica Herrera (UFMG- UdelaR / BRA-URU)
Cuéntanos algo de tu relación con la temática de este encuentro.
Si pienso en mi relación con las ficciones tendría que ir muy atrás en mi vida. Porque es algo demasiado presente. E incluso si hablamos de la ficción en la fotografía, creo que también. Nuestra cultura disfraza mucho a los niños frente a la cámara, y nos enseña desde muy chiquitos a “posar”. Nos muestran “cómo éramos” en álbumes de bebés y nos vamos haciendo pequeñas mitologías personales. De pequeña, entre los diez y los doce, una de las muchas cosas que quise “ser cuando sea grande” fue fotógrafa de guerra, sin entrar en cuestiones psicoanalíticas acerca de porque quería ir a hacerme matar para mostrarle al mundo la “verdad del dolor y la muerte”, creo que es interesante pensar que como niños ya nos vemos con una cámara en las manos y haciendo determinados encuadres. Son nuestras ficciones.
Ahora, hoy, digamos que hace unos ocho años más o menos que trabajo en lo que se conoce como filosofía del arte profesional, pongámosle. Y específicamente en el 2007, creo, volví a Uruguay después de mi maestría en Brasil y me interesé mucho por dos proyectos específicos: NosOtros del CMDF y Focoactiva, por cómo articulaban fotografía y su relación con valores. La pregunta de si es posible una fotografía sin ficción, obviamente era parte integral de mi investigación, que a decir verdad se concentró sobre todo en Focoactiva, aunque llegué a escribir un pequeño texto sobre ambos proyectos.
Creo que justamente la trampa está en la distinción ficción/verdad cuando hablamos de productos estéticos. Bueno, por lo menos es una trampa si creemos que es una distinción que nos pueda servir para algo más que para orientarnos en algún sentido, y a veces, no siempre.
Indudablemente ciertas fotografías registran verdades indiscutibles: la existencia de un ser querido o su ausencia. Mi intención no es negar esto.
Ciertas fotografías, en cambio, son absolutamente ficticias, al borde del insulto, como una vez creo haber visto que a Jennifer Anniston y a Demy Moore les pusieron el cuerpo de la misma modelo bajo sus cabezas en una revista muy importante y fue un escándalo y ambas se enojaron mucho. Tampoco me interesa negar esto.
Verdadero e importante.
Ficticio.
¿Qué visión tienes sobre el manejo de la imagen fotográfica en nuestro país?
Como decía antes. Por una parte me gustó volver y ver proyectos funcionando al respecto. Por otra parte, como siempre que comienzas a ver cosas funcionando empiezas a percibir las que no funcionan. El Centro Municipal de Fotografía de Montevideo, por ejemplo, realiza un trabajo extremadamente bueno. El concurso Postales de Santa María me pareció una forma de incluir a la fotografía en el homenaje a Onetti genial, proyectos como fue Focoactiva, talleres en escuelas, exposiciones permanentes, f22, la fotografía está empezando a tener un lugar en la discusión de las artes en el Uruguay que, por ejemplo, la música que podemos llamar clásica no puede siquiera soñar con tener. Por otra parte, eso también merece cierta atención. Yo sé que esto puede disgustar, pero a veces se siente la falta de la producción de imágenes de privados. Es decir, hay una estética que con un poco de mala intención llamo de “Montevideo tu casa” que parece hegemónica en el paisaje público uruguayo hoy (y destaco el “un poco” porque me saco el sombrero frente al trabajo de intentar desarrollar una estética de comunidad y no imponerle una estética a una comunidad, esto puede dar una buena polémica con algunos auspiciantes). [Bueno, hoy, hoy debe ser la estética de la campaña electoral, pero de eso no estoy hablando] Aunque también creo que Uruguay es un país realmente pequeño desde el punto de vista de la población, y todo lo que “pega” se vuelve “hegemónico”: luego no hay ground, ni underground, y en realidad no se puede culpar al sector público por no traer de las orejas al sector privado a hacer lo que en un libre mercado debería hacer. De hecho, si miramos al Uruguayweb, probablemente encontremos otra estética, apoyada en otras imágenes, como el sitio de Animalada o sitios de fotógrafos o con fotografías... [Estoy empezando a sospechar que puedo terminar argumentando en mi contra en este debate…] Claro que los integrados al mercado no son los únicos que pueden producir imágenes propias, y ahí entra otra enorme discusión…
Nuestra cultura ha masificado los medios fotográficos a niveles antes inimaginables ¿Cómo te sitúas dentro del mundo de la fotografía?
Me sitúo muy mal. Contrariamente a tu afirmación creo que la masificación de los medios fotográficos es más aparente que real. Es decir, se ha masificado el uso de las cámaras y ciertos programas de computadora para la manipulación de imágenes. Luego se ha masificado el uso de la imagen fotográfica, especialmente digital como vehículo privilegiado tanto a nivel publicitario como privado. Pero si pensamos el abanico de medios que tanto a nivel público como privado se han masificado, yo me siento bastante pobre. Es decir, el acceso a los medios, el dominio de los medios y códigos posibles no es tan masivo. Hay sí, una cierta circulación de culto, pero no masiva, con mayores niveles de creatividad. Pero a nivel masivo, no, no creo que los medios fotográficos se hayan masificado. Se ha masificado la presencia del medio fotográfico con una pequeña disponibilidad de medios fotográficos accesibles. Tal vez estoy retorciendo demasiado las cosas… tu dímelo…
¿En relación a esta red tecnológica que permite la modificación y posproducción de las imágenes, sigue habiendo una línea de tensión con el carácter mimético de las imágenes fotográficas o esta condición carece de importancia?
Si vamos a entender mimesis como espejo de la realidad, creo carece de importancia. Si es como registro: es relevantísimo. Si hablamos de la relación entre valores estéticos y valores extraestéticos: por lo menos en lo que tiene que ver con la reflexión sobre la fotografía como arte creo que incluso sin red tecnológica sigue siendo importante. Verás, la fotografía no deja de ser un arte nuevo. Su posibilidad de comunicarse con nosotros depende en gran medida de valores extraestéticos, y sí, la imagen verosímil, la identificación con valores, signos y/o símbolos de lo valioso, en la medida en que no sé fosilizan en estereotipos, clichés o similares, aún sigue siendo un motor para el desarrollo estético, tecnológico y artístico en general fantástico. De hecho, la fotografía, el cine y tal vez la danza y la comedia, tienen un lugar privilegiado en el arte del siglo XXI, por lo menos en mi opinión.
¿Puedes darnos un adelanto de tu propuesta para “Ficciones”?
Un seminario de intenso estudio sobre esto último que hablábamos. Deberá ser interactivo las tres horas que dure. Si funciona nunca más daré clase: haré workshops.
Ver Mini CV
Si pienso en mi relación con las ficciones tendría que ir muy atrás en mi vida. Porque es algo demasiado presente. E incluso si hablamos de la ficción en la fotografía, creo que también. Nuestra cultura disfraza mucho a los niños frente a la cámara, y nos enseña desde muy chiquitos a “posar”. Nos muestran “cómo éramos” en álbumes de bebés y nos vamos haciendo pequeñas mitologías personales. De pequeña, entre los diez y los doce, una de las muchas cosas que quise “ser cuando sea grande” fue fotógrafa de guerra, sin entrar en cuestiones psicoanalíticas acerca de porque quería ir a hacerme matar para mostrarle al mundo la “verdad del dolor y la muerte”, creo que es interesante pensar que como niños ya nos vemos con una cámara en las manos y haciendo determinados encuadres. Son nuestras ficciones.
Ahora, hoy, digamos que hace unos ocho años más o menos que trabajo en lo que se conoce como filosofía del arte profesional, pongámosle. Y específicamente en el 2007, creo, volví a Uruguay después de mi maestría en Brasil y me interesé mucho por dos proyectos específicos: NosOtros del CMDF y Focoactiva, por cómo articulaban fotografía y su relación con valores. La pregunta de si es posible una fotografía sin ficción, obviamente era parte integral de mi investigación, que a decir verdad se concentró sobre todo en Focoactiva, aunque llegué a escribir un pequeño texto sobre ambos proyectos.
Creo que justamente la trampa está en la distinción ficción/verdad cuando hablamos de productos estéticos. Bueno, por lo menos es una trampa si creemos que es una distinción que nos pueda servir para algo más que para orientarnos en algún sentido, y a veces, no siempre.
Indudablemente ciertas fotografías registran verdades indiscutibles: la existencia de un ser querido o su ausencia. Mi intención no es negar esto.
Ciertas fotografías, en cambio, son absolutamente ficticias, al borde del insulto, como una vez creo haber visto que a Jennifer Anniston y a Demy Moore les pusieron el cuerpo de la misma modelo bajo sus cabezas en una revista muy importante y fue un escándalo y ambas se enojaron mucho. Tampoco me interesa negar esto.
Verdadero e importante.
Ficticio.
¿Qué visión tienes sobre el manejo de la imagen fotográfica en nuestro país?
Como decía antes. Por una parte me gustó volver y ver proyectos funcionando al respecto. Por otra parte, como siempre que comienzas a ver cosas funcionando empiezas a percibir las que no funcionan. El Centro Municipal de Fotografía de Montevideo, por ejemplo, realiza un trabajo extremadamente bueno. El concurso Postales de Santa María me pareció una forma de incluir a la fotografía en el homenaje a Onetti genial, proyectos como fue Focoactiva, talleres en escuelas, exposiciones permanentes, f22, la fotografía está empezando a tener un lugar en la discusión de las artes en el Uruguay que, por ejemplo, la música que podemos llamar clásica no puede siquiera soñar con tener. Por otra parte, eso también merece cierta atención. Yo sé que esto puede disgustar, pero a veces se siente la falta de la producción de imágenes de privados. Es decir, hay una estética que con un poco de mala intención llamo de “Montevideo tu casa” que parece hegemónica en el paisaje público uruguayo hoy (y destaco el “un poco” porque me saco el sombrero frente al trabajo de intentar desarrollar una estética de comunidad y no imponerle una estética a una comunidad, esto puede dar una buena polémica con algunos auspiciantes). [Bueno, hoy, hoy debe ser la estética de la campaña electoral, pero de eso no estoy hablando] Aunque también creo que Uruguay es un país realmente pequeño desde el punto de vista de la población, y todo lo que “pega” se vuelve “hegemónico”: luego no hay ground, ni underground, y en realidad no se puede culpar al sector público por no traer de las orejas al sector privado a hacer lo que en un libre mercado debería hacer. De hecho, si miramos al Uruguayweb, probablemente encontremos otra estética, apoyada en otras imágenes, como el sitio de Animalada o sitios de fotógrafos o con fotografías... [Estoy empezando a sospechar que puedo terminar argumentando en mi contra en este debate…] Claro que los integrados al mercado no son los únicos que pueden producir imágenes propias, y ahí entra otra enorme discusión…
Nuestra cultura ha masificado los medios fotográficos a niveles antes inimaginables ¿Cómo te sitúas dentro del mundo de la fotografía?
Me sitúo muy mal. Contrariamente a tu afirmación creo que la masificación de los medios fotográficos es más aparente que real. Es decir, se ha masificado el uso de las cámaras y ciertos programas de computadora para la manipulación de imágenes. Luego se ha masificado el uso de la imagen fotográfica, especialmente digital como vehículo privilegiado tanto a nivel publicitario como privado. Pero si pensamos el abanico de medios que tanto a nivel público como privado se han masificado, yo me siento bastante pobre. Es decir, el acceso a los medios, el dominio de los medios y códigos posibles no es tan masivo. Hay sí, una cierta circulación de culto, pero no masiva, con mayores niveles de creatividad. Pero a nivel masivo, no, no creo que los medios fotográficos se hayan masificado. Se ha masificado la presencia del medio fotográfico con una pequeña disponibilidad de medios fotográficos accesibles. Tal vez estoy retorciendo demasiado las cosas… tu dímelo…
¿En relación a esta red tecnológica que permite la modificación y posproducción de las imágenes, sigue habiendo una línea de tensión con el carácter mimético de las imágenes fotográficas o esta condición carece de importancia?
Si vamos a entender mimesis como espejo de la realidad, creo carece de importancia. Si es como registro: es relevantísimo. Si hablamos de la relación entre valores estéticos y valores extraestéticos: por lo menos en lo que tiene que ver con la reflexión sobre la fotografía como arte creo que incluso sin red tecnológica sigue siendo importante. Verás, la fotografía no deja de ser un arte nuevo. Su posibilidad de comunicarse con nosotros depende en gran medida de valores extraestéticos, y sí, la imagen verosímil, la identificación con valores, signos y/o símbolos de lo valioso, en la medida en que no sé fosilizan en estereotipos, clichés o similares, aún sigue siendo un motor para el desarrollo estético, tecnológico y artístico en general fantástico. De hecho, la fotografía, el cine y tal vez la danza y la comedia, tienen un lugar privilegiado en el arte del siglo XXI, por lo menos en mi opinión.
¿Puedes darnos un adelanto de tu propuesta para “Ficciones”?
Un seminario de intenso estudio sobre esto último que hablábamos. Deberá ser interactivo las tres horas que dure. Si funciona nunca más daré clase: haré workshops.
Ver Mini CV
miércoles 16 de septiembre de 2009
Entrevista a Manuel Gianoni (URU)
¿Cómo llegas a la fotografía y como es tu relación con esta?
Un poco por herencia familiar, otro por la fascinación por la fotografía como objeto y decisivamente por mi pasaje por
Mi relación con la fotografía en tanto que proceso creativo, es una relación dinámica, a veces lúdica, a veces caprichosa, a veces obsesiva, siempre atravesada por el “qué me pasa con el mundo, con la vida y con la muerte y ”. La fotografía me da la posibilidad de resolver el espacio y jugar con el tiempo. También es una forma de buscar lo bello, siempre lo bello…claro, lo bello para mí y subrayo el para mí, ya que entiendo que hay una fuerte relación entre lo ético y lo estético, es decir, no puedo mentirme a mi mismo. La búsqueda de la “Venus Encarnada”, como la de Marsilio Ficino, pero desde mi mundo, desde mi mirada, y como habitante del siglo 21.
Con la intriga y el interés de saber qué le pasa al otro con mi fotografía, si es que le pasa algo.
Por otra parte creo que en nuestro país hay excelentes artistas fotógrafos y que tenemos la suerte de poder tomar contacto directo con la obras y los creadores, muchas veces de manera llana y enriquecedora.
También podría tomar la pregunta en relación a la fotografía en tanto que lenguaje:
Citando a Luis Castelo, toda imagen fotográfica, por más “perfecta” que sea aporta elementos que no existen en la realidad. La fotografía no reproduce la realidad, en cambio tiene la capacidad de cuestionarla. Encuentro que la imagen fotográfica posee signos propios, y es portadora de mensajes codificados. Estos signos aparecen a través de la conjunción del elemento tecnológico, como medio, con la visión del mundo por parte del fotógrafo (en el caso de la fotografía como medio de expresión), cargada de intencionalidad, memoria e imaginación. Por medio de la supresión y la selección, concibo una imagen a través del medio fotográfico procediendo a la arbitraria transformación de la realidad, la generación de una nueva realidad. En síntesis, esta transformación y generación nace producto de una preocupación estética y conceptual que abarca además la selección del medio tecnológico, tanto en su austeridad como en la multiplicidad de elementos posibles y las acciones que decido acometer. Por tanto entiendo la fotografía, como un lenguaje específico que emplea elementos inherentes a su propia naturaleza.
Y cómo se vincula tu trabajo con las Ficciones que están en juego en este encuentro?
¿Por qué Tarkovsky, Arnold Newman o John Ford, cada uno en su época y contexto, eligen utilizar y operar éste o aquel dispositivo tecnológico….? . ¿Cómo deciden ubicar la cámara en y hacia ese lugar y no hacia otro? ¿Por la luz? ¿Por la composición del plano? ¿Por posibilidades de registrar el movimiento en el tiempo, detenido o no, etc., etc.?...Si, pero sobre todo porque cada uno tiene una visión del mundo, que está en la base de sus decisiones.
Tal vez esto sea parte de la respuesta a la pregunta anterior, pero creo que el concepto esta presente en lo que pienso sobre el desarrollo de la ficción.
Y dentro del lenguaje fotográfico me resulta interesante e inspirador el juego. El juego entre lo real, como algo inasible, la realidad, como norma o convención social y la realidad propia de la fotografía, esa nueva realidad. Ese juego entre el eikon y el imago. Esa posibilidad de generar un tiempo interno más o menos comprimido, más o menos elástico. La sensación de que algo está pasando, esa incertidumbre de que algo va a suceder o que acaba de pasar.
Y me resulta un buen punto de partida para que la ficción comience a suceder.
La incertidumbre del ¿eso fue actuado?
Como plantea Fraçois Soulages. “Todo fotógrafo, lo quiera o no, es un director, toda fotografía es teatralizante. Eso fue actuado. Todo el mundo se engaña o puede ser engañado en fotografía: el fotografiado, el fotógrafo y el que mira la fotografía. Éste puede creer que la fotografía es la prueba de lo real, cuando no es más que un indicio de una actuación… Eso fue actuado, porque eso ocurrió en otra parte distinta a la que se cree, como en el teatro, el referente, en fotografía, no está allí donde se piensa, ni allí donde uno esta, ni allí donde uno cree. Acaso la fotografía solo se refiere a ella misma: por lo demás es la única condición de posibilidad de su autonomía”
La diferencia con el teatro, es que allí existe una convención: lo que sucede allí es ficción. En la fotografía esto no está explícito, queda el margen de la duda. Queda en manos del espectador dilucidar lo límites entre ficción y realidad
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